“Oda al pájaro sofré”
Te enterré en el jardín una fosa minúscula como una mano abierta, tierra austral, tierra fría fue cubriendo tu plumaje,los rayos amarillos, los relámpagos negros de tu cuerpo apagado. Del Matto Grosso, de la fértil Goiania, te enviaron encerrado. No podías. Te fuiste. En la jaula con las pequeñas patas tiesas,como agarradas a una rama invisible, muerto, un pobre arado de plumas extinguidas, lejos de los fuegos natales, de la madre espesura, en tierra fría, lejos.


